El sake se disfruta mejor dentro de 12 a 18 meses desde la fecha de embotellado (en Japón no se usa fecha de caducidad, sino de fabricación). El sake es una bebida que se disfruta fresca. Aunque no «caduca» como tal, sus sabores más delicados (florales, frutales) comenzarán a evolucionar y atenuarse pasado este tiempo. ¡No esperes a un cumpleaños lejano para descorcharlo!