Sí. El Namazake (sake no pasteurizado, es decir, ‘crudo’) y el Nigori (sake turbio) deben SIEMPRE mantenerse refrigerados, tanto antes como después de abrir, ya que sus enzimas están más activas y son más susceptibles al deterioro por calor. Si ves la etiqueta «Namazake» o «Nigori», ¡directo al frío!